La SGI alrededor del mundo

[Cortesía de la revista SGI Quarterly, edición de enero de 2005]



Costa de Marfil


Construyendo la paz en Costa de Marfil

Por André Déazon, director general de la SGI de Costa de Marfil


La SGI de Costa de Marfil existe desde el 17 de octubre de 1983, cuando se creó el primer distrito con 30 miembros y fue reconocida oficialmente como organización religiosa en octubre de 1999.

Cuando me nombraron responsable de la SGI de Costa de Marfil, en 1990, en nuestro país había unas 200 personas que practicaban el budismo de Nichiren. Trece años después, a finales de 2003, ya eran 11.000 miembros agrupados en tres áreas principales:

La primera es el área Tierra de la Victoria, centrada en torno a Yopougon, el distrito más grande de Abiyán, que tiene alrededor de 3.000 miembros. El titular de esta área es el señor Maurice N'guessan, quien es inspector de importaciones del Ministerio de Economía y Finanzas, y su compañera de la división femenina es la señora Henriette Gnakpa, una trabajadora social.

El área Sol de la Esperanza cubre la otra parte de Abiyán y Dimbokro, y cuenta con 4.000 miembros. El responsable de esta área es el señor Bi Gohi Irié, profesor de educación física retirado, y la responsable de la división femenina es su esposa, la señora Mathilde Irié, profesora de escuela elemental.

Finalmente, está el área Bélier d'Or, que tiene su sede central en Yamoussoukro, la capital, que está situada en el centro del país. Esta área cubre el resto del país y también tiene 4.000 miembros. El señor Diomandé, profesor del INSET (Instituto Nacional Superior de Educación Técnica), y la señora Massa, una mujer de negocios, son los encargados de esta área.

El Foro de las religiones de Costa de Marfil, enero de 2004
El Foro de las religiones de Costa de Marfil, enero de 2004
El presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, declaró que África es el continente del siglo XXI. Nosotros estamos luchando con todas nuestras fuerzas para ser una organización modelo de la SGI en África, y estamos realizando muchas actividades para contribuir con la sociedad. Hemos podido explicar, a través de las reuniones de diálogo, de seminarios públicos y de los medios de comunicación, incluso de varios programas de televisión, el importante rol que el budismo puede desempeñar en el establecimiento de la paz en África y en Costa de Marfil. Estamos decididos a hacer de Costa de Marfil un país de estabilidad, paz y prosperidad, donde se puedan encontrar orgullosos ciudadanos del mundo.

Es cierto que nuestro país ha experimentado conflictos durante dos años, pero gracias a nuestra práctica y al aliento que recibimos, proseguimos firmes en nuestra fe. Mantenemos contacto frecuente con los miembros que viven en las áreas afectadas, a quienes les está yendo bien. En realidad, a pesar de las numerosas dificultades que enfrentamos, la cantidad de miembros de nuestra organización continúa creciendo. En estos tiempos difíciles, la gente está buscando una filosofía y una práctica que puedan darle estabilidad interior y fuerza a su vida.



Desde que comenzaron los conflictos, el 18 y 19 de septiembre de 2002, el pueblo de Costa de Marfil supo de nuestra existencia a través de los decididos esfuerzos que realizamos por las víctimas de la guerra civil.

En octubre de 2002, la SGI brindó ayuda a las víctimas de la guerra y para la educación de los huérfanos de la guerra. En noviembre, transportamos libremente a miles de personas desplazadas por la guerra desde Yamoussoukro hasta los destinos que habían elegido a lo largo de un período de 10 días. Durante los viajes, les brindamos comida a los refugiados.

Desde arriba a la izquierda, en el sentido de las agujas del reloj: Un representante de los grupos de doctores y enfermeras de la SGI de Costa de Marfil; el señor y la señora Déazon entregando el Premio Ikeda por la cultura y la educación; pacientes afectados por la guerra civil reciben atención médica de los trabajadores de la salud de la SGI de Costa de Marfil.
Desde arriba a la izquierda, en el sentido de las agujas del
reloj: Un representante de los grupos de doctores y enfermeras
de la SGI de Costa de Marfil; el señor y la señora Déazon
entregando el Premio Ikeda por la cultura y la educación;
pacientes afectados por la guerra civil reciben atención médica
de los trabajadores de la salud de la SGI de Costa de Marfil.

En enero de 2003, llevamos provisiones de medicina y alimentos de emergencia al campo Miegou, en Yamoussoukro, y también suministramos transporte a unas 70 personas desde el campo de Abiyán.

En abril de 2003, en lo más álgido del conflicto, visité una de las ciudades más afectadas llamada Bouaké junto a otros líderes de la SGI de Costa de Marfil, a solicitud de los miembros del lugar. Invocamos sinceramente por la paz durante varias horas en la casa del señor Gnaka Narcisse, y luego, en ese momento, la situación se calmó en el país. El viaje de retorno era sumamente peligroso, debido a que sospechaban que éramos espías, y nos encontrábamos en constante amenaza. Desde junio hasta agosto de 2003, nuestro grupo de doctores ofreció asistencia médica por un período de más de 45 días para cuidar a las víctimas de la guerra en el oeste del país, una de las áreas más afectadas.

En enero de 2004, realizamos una ceremonia especial para entregar artículos de ayuda, tal como ropa, a los miembros de nuestra organización que habían sido desplazados debido a la guerra, y también a otras personas que se encontraban en las mismas conidciones.

Durante ese mismo mes, formamos parte de una actividad interreligiosa, el "Foro de las religiones de Costa de Marfil". Los participantes eran representantes del Islam, de diversas denominaciones cristianas, del Bahaí y de la SGI de Costa de Marfil. Dialogamos sobre las diferentes maneras de trabajar juntos para llevar paz a nuestro país.

En el campo de la educación, una universidad privada, L'Université des Temps Libres de Abiyán, decidió colaborar con nosotros para ofrecer una opción especial de capacitación denominada "Cultura y educación: Crear valor para la paz" en el año académico 2004-2005. Esta presenta la pedagogía del fundador de la Soka Gakkai, Tsunesaburo Makiguchi.

También hemos tomado una firme postura contra la corrupción que hace tanto daño a nuestro país. Es difícil para los jóvenes graduados encontrar trabajo, porque hay mucho nepotismo. Nosotros alentamos a nuestros miembros a no participar en prácticas corruptas ni a pagar coimas para conseguir trabajo, licencias de conducir u oportunidades de capacitación. Esta es una lucha ardua, pero a través de la oración y de un esfuerzo firme, esperamos salir victoriosos.

La SGI de Costa de Marfil ha instituido el "Premio Ikeda de la SGI de Costa de Marfil" por la cultura y la educación, y la primera ceremonia se realizó el 2 de mayo de 2003, en el Palacio de la Cultura en Treichville, Abiyán, con una participación de 5.000 personas. La Asociación de Escritores de Costa de Marfil fue la primera receptora de este premio, que se entrega a aquellos grupos que han hecho contribuciones significativas a la promoción de la cultura o la educación en aras de la paz.

Reunión de líderes de la SGI de Costa de Marfil en Abidján (27 de junio de 2004)
Reunión de líderes de la SGI de Costa de Marfil en Abidján (27 de junio de 2004)


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