En enero de 2008, fuertes tormentas de nieve, las peores en cincuenta años, provocaron daños graves en unas veinte provincias y ciudades del sur y centro de la China. Los cortes de energía eléctrica y suministro de agua se prolongaron varias semanas y las severas condiciones de frío causaron un marcado incremento en el número de enfermos. Más de un cien millones de personas quedaron afectadas.
La SGI de Macao donó 230.000 patacas (US$29.170 aproximadamente) con el fin de ayudar a las víctimas de la catástrofe. El 6 de febrero, el director general de la SGI de Macao, Lei Loi Tak, entregó un cheque para dicho fin a Li Zhengqiao, vicedirector del Departamento de Cultura y Educación de la Oficina de Enlace del Gobierno Central de la República Popular China de la Región Administrativa Especial de Macao. El señor Lee expresó que los miembros de la SGI de Macao esperaban que los damnificados pudiesen reconstruir sus hogares y superar las dificultades lo antes posible.
El 3 de marzo, la SGI de Hong Kong entregó 100.000 dólares de Hong Kong (US$12.830 aproximadamente) a la Oficina de Enlace del Gobierno Central de la República Popular China de la Región Administrativa Especial de Hong Kong. La organización había realizado una donación con anterioridad, el 4 de febrero, en respuesta a los daños causados por las fuertes nevadas.