El 3 de abril, los miembros agricultores de la Soka Gakkai de Hokkaido llevaron a cabo una Reunión por el Renacimiento de la Agricultura en Hokkaido, en el Centro Cultural de la Soka Gakkai de Furano, en la ciudad del mismo nombre. En un mensaje alusivo, el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, instaba a cada agricultor a crear la felicidad en su propia vida, que luego se reflejará en la sociedad en forma de prosperidad y felicidad para todas las personas. Cuatro representantes compartieron el orgullo que sentían de haber dedicado su vida a contribuir a la cadena alimenticia mediante sus esfuerzos en la agricultura. Iwao Okuno, director de JAC (Japan Agricultura Cooperative - Cooperativa Agrícola del Japón), sede Furano, elogió a los cuatro agricultores por expresar, de manera tan espléndida, su orgullo por la agricultura, y afirmó que ellos le enseñaron la importancia de forjar la generosidad y la amabilidad de espíritu para abrazar a las personas y apreciar los alimentos. Le recordó al público que el cuerpo humano recibe nutrientes y sustento gracias a los agricultores, quienes cultivan lo que comemos. En este sentido, para proteger nuestra salud, resulta importante enriquecer y proteger el medio ambiente, que es la que brinda sustento a la agricultura. El señor Okuno expresó su total afinidad con las actividades de la Soka Gakkai, que han llegado a ser la fuerza motriz para el desarrollo de la agricultura.
Resumen
de las experiencias de los cuatro agricultores.
Minoru Sakurai, 55 años, Shimizucho, Hokkaido: Al elegir la agricultura como profesión a la edad de 21 años, Minoru Sakurai ingresó en un Instituto de Agricultura Técnica. Se casó a los 25 años y comenzó una vida en el campo junto a su familia. Sin embargo, la realidad era cruda. Cuando se encontró al final del camino, después de haber perdido de vista sus sueños y toda esperanza, un buen amigo lo instó a tener sueños más grandes. El señor Sakurai decidió recomenzar y se dedicó de lleno a desarrollar su hacienda, y a participar en las actividades de la Soka Gakkai. Sus esfuerzos dieron frutos y llegaron a ser la base de la granja lechera y agrícola que maneja en la actualidad. Logró aumentar la cantidad de vacas lecheras de 12 a 90, y hoy en día posee 60 hectáreas de cultivos. El señor Sakurai es uno de los principales proveedores de la región, y también se ha ganado la confianza de sus compañeros.
Yasuo Mitamura, ciudad de Furano, Hokkaido: Yasuo Mitamura, de 47 años, cosecha cebolla, melones, trigo y maíz dulce. Se enorgullece y se siente feliz de vivir como agricultor en armonía con la tierra que cultiva. Atraído por el entorno natural de Furano, el señor Mitamura comenzó con la actividad agrícola a los 30 años. Al principio, no tuvo suerte con muchos cultivos, debido a que no sabía leer las condiciones de salud y por su falta de conocimiento sobre el modo adecuado de nutrir los cultivos. Pero, armado con el optimismo que logró gracias al budismo de Nichiren, se decidió a transformar lo imposible en posible. El señor Mitamura asistió a clases sobre agricultura y pidió asesoramiento a expertos agricultores hasta que, finalmente, logró cosechar cultivos saludables y abundantes. Hoy en día, recibe numerosos encargos y cartas de clientes satisfechos.
Norio Ota, 54 años, Naka Furanocho, Hokkaido: Norio Ota, presidente de una empresa de producción agrícola, ha desempeñado actividades de agricultura orgánica y libre de productos químicos durante un cuarto de siglo. En esa época, los agricultores sólo buscaban obtener ganancias a cualquier costo y utilizaban grandes cantidades de pesticidas sin pensar en la salud de los consumidores. Los otros agricultores se burlaban del idealismo del señor Ota. Sin embargo, su padre le sugirió firmemente que se aferrara a sus convicciones e hiciera lo que pensaba que era correcto. Con esto en mente, el señor Ota ha basado sus métodos agrícolas en su filosofía personal, que afirma: "un cuerpo saludable y enérgico se nutre con alimentos saludables". Actualmente, continúa estableciendo los estándares de producción de alimentos seguros y confiables para la época actual.
Kazuko Arayama, ciudad de Kitamura, Hokkaido: Junto a su familia, Kazuko Arayama administra una granja conformada por siete hectáreas de plantaciones de arroz y ocho hectáreas de otros cultivos. La señora Arayama cambió su carrera de medicina por la de agricultura hace diez años, cuando se casó con un hombre de una familia de agricultores. En esa época, logró aprovechar su capacidad de realizar anotaciones minuciosas, aprendida mediante el cuidado de pacientes, y comenzó a registrar el clima de todos los días, así como la condición de los cultivos. Los anotadores suman seis, y son parte de las invalorables pertenencias de la familia de agricultores. La señora Arayama afirma que, cuando toma decisiones basada en la filosofía creadora de valor del budismo, nada cae en saco roto. Expresó su gran alegría y satisfacción de ser esposa de un agricultor.