Los jóvenes de la SGI de Canadá que viven en Vancouver y son miembros del Comité de la Carta de la Tierra de los Jóvenes de la SGI de Canadá, se encontraban entre los ganadores del Premio de Conservación Ambiental 2005, otorgado por el Alcalde de Vancouver. La séptima ceremonia anual de premiación se llevó a cabo en la Biblioteca Pública Central el 8 de junio en conmemoración del Día del Aire Limpio y de la Semana del Medio Ambiente, durante la Feria de la Sostenibilidad 2005. Estos premios son concedidos por la ciudad de Vancouver y por el Gobierno de Canadá, y reconocen a personas, organizaciones no gubernamentales y empresas por sus iniciativas para la protección, preservación y mejoramiento del medio ambiente en Vancouver. El alcalde Larry Campbell entregó un certificado a un representante de la División de Jóvenes de la SGI de Canadá, quienes han venido promoviendo activamente la Carta de la Tierra, un tratado de las personas que establece principios fundamentales para el desarrollo sustentable y la conservación del entorno natural. Ellos crearon el Comité de la Carta de la Tierra de los Jóvenes de la SGI de Canadá (YECC, por sus siglas en inglés) con el propósito de planear y llevar a cabo actividades educativas para el medio ambiente.
Durante el mes de mayo, el YECC visitó escuelas elementales en Langley, en las afueras de Vancouver, para enseñar a los niños acerca de la Carta de la Tierra. Durante la semana de embellecimiento de la ciudad, llamada Mantengamos a Vancouver Espectacular, que se lleva a cabo en forma anual, el YECC participó en las actividades de limpieza de la ciudad junto a estudiantes de escuelas secundarias. El 7 de mayo de 2005, el comité realizó un foro por la paz en el Centro de Convenciones y Exposiciones de Vancouver, titulado El mundo es de ustedes y pueden cambiarlo, que dio inicio a el Decenio de las Naciones Unidos para la Educación con miras al Desarrollo Sustentable (2005-2014). Más de 20 organizaciones juveniles de Gran Vancouver y de la Isla de Vancouver se reunieron para promover el ideal de una vida digna brindando a las personas comunes ideas de actividades concretas en las que pueden participar para construir un futuro sustentable tanto en el país como en el exterior. Participaron unos 2.000 residentes locales.