Durante el 26 y el 27 de marzo, la SGI de Tailandia celebró el 30º aniversario de la SGI con un Festival de Jóvenes por la Paz y la Cultura en un estadio de la Universidad de Thammasat, en las afueras de Bangkok. La secretaria permanente de la Administración Metropolitana de Bangkok, Ying Nathanon Thavisin, y otros invitados de diversos sectores de la sociedad tailandesa, junto a unos 20.000 residentes locales, disfrutaron del espectáculo. Entre los artistas, había miembros del país vecino de Laos. También participaron los miembros de intercambio que viajaron desde Singapur y Camboya.


El
lema de la gala, "Paz para uno, paz para todos", condensaba la
determinación de cada miembro de la SGI de Tailandia de llegar a ser un
valeroso protagonista que contribuya a la paz del mundo, tal como el Chao
Phraya (Río de los reyes) se originó con un solo hilo de agua. El espectáculo
comenzó con trágicas escenas bélicas retratadas en una pantalla gigante
como telón de fondo. Luego, un bailarín se arrojó al suelo y, de a poco,
fue seguido por una oleada de bailarines que representaban olas de paz que
se desplegaban en todo el escenario. Las respectivas interpretaciones de
los bailarines, del coro, de las bandas infantiles y de la división
juvenil masculina, de los gimnastas y de la banda de pífanos y percusión
de la división juvenil femenina, creaban una escena espectacular y con
encantadoras tonalidades.


Los intérpretes, que viajaron desde todo el país, sólo tuvieron tres días para ensayar juntos. Esto fue una hazaña, especialmente para los gimnastas, quienes construyeron con éxito una torre humana de cuatro pisos, y para los bailarines de danza moderna, quienes representaron diversos símbolos y caracteres mediante complejas formaciones.
El rector de la Universidad de Maejo, doctor Thep Phongparnich, expresó su sincera afinidad con el lema del festival y afirmó que confiaba en que los jóvenes de la SGI de Tailandia, con su pasión y determinación, transformarían positivamente la sociedad.


Entre los participantes, había una persona que trabajaba para una ONG cuyo fin es erradicar el sida. Otros, colaboran en campañas de alfabetización a través de organizaciones de la ONU, y otros forman parte de grupos de jóvenes voluntarios que brindan apoyo y asesoramiento a pueblos indígenas que viven en lejanos asentamientos montañeses. Todos luchan activamente en sus respectivos campos de acción y se desafían para marcar la diferencia en la sociedad.
La secretaria permanente Nathanon se sintió tan inspirada, que corrió hacia los artistas al final del festival y tomó el micrófono para decir: "Sin duda, sentí que la paz y la esperanza vibraban dentro de cada intérprete. Ustedes son los héroes y las heroínas que heredarán el corazón de la paz [ ] ¡Quiero compartir esta inspiración con el mundo entero! Hoy, fui testigo de su desarrollo y de la manifestación de su 'revolución humana'. El escenario rebosaba con los bellos corazones de los capullos de orquídeas y de lotos".
