
El 12 de abril, el presidente de la Soka Gakkai, Einosuke Akiya, recibió a Li Chengren, vicepresidente ejecutivo de la Asociación China para el Entendimiento Internacional (ACEI), y a los miembros representativos, en el Centro Internacional Josei Toda, situado en el distrito de Shinjuku, Tokio. La ACEI tiene como propósito desarrollar el entendimiento cultural, la amistad y la paz mediante intercambios con organizaciones e instituciones en unos 90 países y regiones. El señor Li expresó su aprecio por las actividades que realiza la Soka Gakkai para desarrollar intercambios educativos y culturales entre la China y el Japón desde la apelación realizada por el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, en 1968, en bien de la normalización de las relaciones entre China y Japón. El señor Akiya afirmó que la Soka Gakkai ha estrechado los lazos de amistad con la China, un benefactor cultural del Japón, a lo largo de muchos años de intercambios mutuos. Afirmó que las actividades educativas y culturales de la organización se basan en una filosofía de paz, la base de la felicidad y la prosperidad de todas las personas. Dijo que la Soka Gakkai continuará desarrollando intercambios entre los pueblos en busca de la paz, basada en el diálogo.
[Durante el mismo día, unos 60 grupos cívicos chinos y japoneses se reunieron en Tokio con el propósito de componer las tensas relaciones entre China y Japón. Los grupos participantes emitieron una apelación conjunta en bien del diálogo entre ambos países con el fin de resolver las actuales disputas. La apelación afirmaba que, al reflexionar sobre los 60 años posteriores a la guerra, y más específicamente, sobre los 30 años de historia de la normalización de las relaciones diplomáticas sino-japonesas, las relaciones bilaterales entabladas entre China y Japón han desempeñado un rol fundamental en el florecimiento de Asia Oriental y en el desarrollo económico mundial. El grupo instó a reflexionar sobre la historia, como una lección y un cimiento espiritual para el avance hacia el futuro, y, al mismo tiempo, a cumplir estrictamente con los diversos tratados celebrados entre ambos países, a saber: la Declaración Conjunta Sino-Japonesa (29 de septiembre de 1972); el Tratado de Paz y Amistad entre la República Popular China y el Japón (12 de agosto de 1978); y la Declaración Conjunta Chino-Japonesa, que declaraba el establecimiento de un vínculo de amistad y cooperación en bien de la paz y el desarrollo (25 de noviembre de 1998). Los grupos cívicos chinos y japoneses afirmaron que los problemas entre ambos países y sus pueblos deben resolverse mediante diálogos amistosos, e instaron a que los líderes de ambos países realizaran visitas oficiales bilaterales. Para concluir, la apelación instaba a aunar esfuerzos para dirigir la opinión pública hacia el camino de la verdad basada en la confianza y el entendimiento mutuos mediante intercambios significativos y multidisciplinarios entre ambas naciones. Los representantes de la Soka Gakkai también participaron y firmaron la apelación].