El 16 de febrero, el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, y varios representantes de la Soka Gakkai recibieron al embajador de la China en el Japón, Wang Yi, y a su comitiva en el edificio del Periódico Seikyo, situado en Shinanomachi, distrito de Shinjuku, Tokio. Ambos dialogaron sobre la amistad entre la China y el Japón, así como sobre el crecimiento y el desarrollo de Asia en la época actual. El presidente Ikeda afirmó que el Japón tiene una deuda de gratitud con la China, su gran benefactor cultural. Explicó que la Universidad Soka inauguraría una sede en Pekín en marzo de 2006 y que, en estos momentos, unos 20 estudiantes y profesores chinos están participando en los programas de intercambio académico y educativo que dicha institución mantiene con ese país.
El presidente Ikeda expresó su deseo de continuar fortaleciendo los intercambios educativos. La Ópera de Pekín, institución artística de la China, realizará una gira por el Japón durante dos meses a partir de junio por invitación de la Asociación de Conciertos Min-On. El embajador Wang recalcó la importancia de forjar sucesores que lleven adelante el legado de quienes allanaron el camino de la amistad entre ambas naciones. Luego, contó su experiencia de haber sido perseguido durante ocho años en el transcurso de la revolución cultural, cuando era un adolescente. A continuación, el embajador Wang y el presidente Ikeda dialogaron sobre las Olimpíadas de Verano 2008, que se realizarán en Pekín, y sobre Expo 2010, que se llevará a cabo en Shanghai.