Intercambio religioso de 2006

| 2008 | 2007 | 2006 | 2005 |

7 de marzo de 2006

Miembros de la División de Damas de la SGI de los Estados Unidos representan al budismo en el evento religioso titulado "Comisión sobre la condición jurídica y social de la mujer", en Nueva York

Mujeres representantes del budismo, el cristianismo, el hinduismo y el judaísmo dialogan sobre la influencia del género y de la fe en la creación de la paz y la justicia social

El 1o de marzo, el Temple of Understanding (Templo del Entendimiento), una organización no gubernamental afiliada a las Naciones Unidas, llevó a cabo la segunda serie de conferencias sobre “La religión y la ciudadanía global” en Nueva York, Estados Unidos. El evento forma parte de la 50a “Comisión sobre la condición jurídica y social de la mujer”, que se está realizando en la sede central de las Naciones Unidas. Participaron unas 70 personas, entre ellas funcionarios gubernamentales y representantes de la ONU y de diversas ONGs. Con el lema “La mujer y el liderazgo: religión, vocación e identidad”, varias mujeres de cuatro confesiones religiosas –entre ellas el budismo, el cristianismo, el hinduismo y el judaísmo—dialogaron sobre su rol como ciudadanas globales y sobre la influencia que tiene el género y la fe en sus esfuerzos por la paz y la justicia social.  La Dra. Betty Readon, directora fundadora del Centro de Educación para la Paz del Instituto de Educadores de la Universidad de Columbia, actuó como moderadora.  Entre los panelistas se encontraban Paula Miksic, vicedirectora general de la SGI de los Estados Unidos (budismo); reverenda Suzan Johnson Cook, presidenta de Hampton Ministers Conference (cristianismo); Dra. Uma Mysorekar, presidenta de Hindu Temple Society de América del Norte (hinduismo); y Shula Koenig, directora fundadora del Movimiento de los Pueblos para la Educación en Derechos Humanos (judaísmo).


Paula Miksic, de la SGI de los Estados Unidos, en representación del budismo

Paula Miksic, vicedirectora general de la SGI de los Estados Unidos, habló sobre su conversión al budismo de Nichiren, después de haber pasado su juventud dedicada a los movimientos sociales y políticos con la convicción de que las personas podrían vivir una existencia feliz y fructífera sólo si las condiciones sociales y políticas eran las adecuadas. Con el budismo de Nichiren, ella descubrió un modo de concretar un cambio social y ambiental positivo a través de medios no violentos –es decir, la “autocultura”, o lo que se denomina “revolución humana”. Recalcó que la práctica budista permite a las personas hacer surgir y desarrollar su potencial ilimitado. La señora Miksic explicó también conceptos budistas básicos, como la eternidad de la vida, la igualdad y la interconexión entre todas las formas de vida, y habló sobre los tres elementos que debe tener la ciudadanía global: sabiduría, coraje y misericordia, los cuales fueron tomados de un discurso pronunciado por el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, en el Instituto de Educadores de la Universidad de Columbia, en 1996. Para concluir, se refirió al concepto budista de “distintas personas con un mismo propósito” y subrayó que la solidaridad entre mujeres que se valoran y aprecian mutuamente, y que aprenden una de la otra y se apoyan entre sí, contribuirá a forjar líderes en todos los campos de acción que puedan guiar al mundo hacia la paz.


page top