El Foro Público Mundial (FPM) llevó a cabo su cuarta reunión general sobre “El diálogo entre las civilizaciones” en Rodas, Grecia, del 27 de septiembre al 1o de octubre de 2006. Los representantes de la SGI y del Instituto de Filosofía Oriental (IOP, por sus siglas en inglés), una organización afiliada a la Soka Gakkai, participaron junto a más de 600 intelectuales e investigadores de 62 países, por invitación del FPM. El objetivo general del foro era realizar intercambios significativos sobre distintas perspectivas, así como investigaciones cooperativas acerca de intereses comunes referemtes al desarrollo de la civilización, la integración sociocultural, las migraciones transcontinentales, el diálogo espiritual en la sociedad, y la educación de los jóvenes. El FPM es un organismo consultivo que reúne a representantes de gobiernos, diversas tradiciones culturales y espirituales, sectores empresariales, intelectuales y activistas, quienes se esfuerzan para contribuir con la promoción del diálogo entre civilizaciones. El objetivo del FPM es brindar apoyo a la creación de instrumentos eficaces y democráticos para solucionar los problemas globales y lograr cambios evolucionistas en la estructura de la sociedad moderna. Sus fundadores son Vladimir Yakunin, presidente de La Sociedad Anónima Abierta “Los Ferrocarriles Rusos”, Rusia; Jagdish Kapur, editor y redactor jefe del World Affairs Journal; y el magnate de la navegación griego Nicolas Papanikolau. Los programas anteriores cubrieron tópicos como el desarrollo de la cultura, la educación de los niños y el diálogo interreligioso.
El día de la inauguración, los patrocinadores pronunciaron los discursos de bienvenida. Durante el segundo día, la SGI de encontraba entre las organizaciones participantes que realizaron presentaciones. El vicepresidente de la Soka Gakkai Kosaku Eto habló sobre la historia de la Soka Gakkai, su desarrollo y expansión hasta llegar a ser la Soka Gakkai Internacional, cuyas actividades se centran en promover la paz, la cultura y la educación.
En el transcurso del tercer día, se realizó un panel titulado “Diálogo entre civilizaciones” sobre los siguientes temas:
1. Aspectos políticos de la interacción entre civilizaciones
3. El diálogo entre religiones en bien de la paz
5. La integración sociocultural de las civilizaciones (experiencia de Asia Central)
7. El diálogo intercultural: tradiciones, formas y práctica
El director del IOP, Yoichi Kawada, participó en los diálogos interreligiosos y habló sobre “La perspectiva budista de la paz: Hacia el diálogo interreligioso”. Allí, afirmó que la palabra santi, o “paz”, que esclarece el budismo, significa tener “paz de espíritu”, que surge de vencer los tres venenos de la furia, la codicia y la estupidez, llamados así porque contaminan la vida de las personas e impiden que su mente y su corazón se dirijan al bien. El doctor Kawada afirmó que, además, el budismo Mahayana enseña que, más allá de la situación actual, cada persona tiene el potencial de revelar la condición de vida del “Buda”, es decir, que uno puede despertar a la verdad fundamental acerca de la vida, hacer surgir una reserva ilimitada de valentía, misericordia, sabiduría, creatividad y fuerza vital, y manifestar el bien. Cuanto uno más consolide el bien, más podrá superar los apegos a los deseos mundanos y desarrollar la “paz de espíritu”. La perspectiva budista de la paz es para concretar la “paz en la sociedad” basados en el “espíritu de paz”. El doctor Kawada explicó que el budismo Mahayana denomina “bodhisattvas” a las personas comprometidas con esa causa, que desarrollan su vida dentro de la sociedad.
En el mundo de hoy, además de la violencia directa que se manifiesta en las guerras y en los conflictos, existen fuerzas opresivas como la discriminación, el prejuicio y la desigualdad entre los seres humanos, los grupos étnicos, las religiones y las culturas, que acechan en cada rincón de la sociedad, como en la política, la economía y los medios; en otras palabras, se trata de una “violencia estructural”. Los bodhisattvas trabajan para vencer la “violencia directa” y la “violencia estructural”.y hacer realidad la “paz en la sociedad”. La destrucción que el hombre realiza del ecosistema está creando también problemas a nivel global que alcanzan proporciones alarmantes. De la misma manera, los bodhisattvas trabajan para establecer una coexistencia armoniosa de la humanidad con el entorno natural, con miras a la creación de la “paz del ecosistema”.
De este modo, la visión budista de la paz significa expandir y poner en práctica nuestro propio “espíritu de paz” como bodhisattvas que crean la “paz en la sociedad” y la “paz del ecosistema”.
El doctor Kawada contó que, luego de los ataques terroristas perpetrados el 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos, el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, presentó su visión como budista acerca de este trágico suceso en un ensayo que escribió para From the Ashes, A Spiritual Response to the Attack on America (Desde las Cenizas: Una respuesta espiritual a los ataques sobre los Estados Unidos). En él, apela a la humanidad a romper las cadenas de odio y venganza que han culminado en una historia de guerra y violencia. El presidente Ikeda afirma también que, para triunfar sobre el impulso hacia el odio, las personas deben promover el desarrollo de un “espíritu tendiente al bien”, es decir, a la misericordia, al espíritu de la no violencia y a la creatividad, tal como expone la visión budista de la paz, a través del “diálogo entre civilizaciones” y, en particular, del “diálogo interreligioso”. Luego, el doctor Kawada mencionó cuatro puntos sobre cómo promover el “diálogo interreligioso” basados en el movimiento que promueve la SGI. En primer lugar, las religiones deberían regresar al espíritu original de sus fundadores: aliviar el sufrimiento de las personas y crear una sociedad pacífica. En segundo lugar, las religiones deberían descubrir los puntos en común y desarrollar el entendimiento mutuo. En tercer lugar, las religiones deberían aprender de los otros cultos a reformar en forma creativa los principios de su propia religión. En cuarto lugar, las religiones deberían adoptar la “paz” como principio hacia un “diálogo interreligioso”, que abarque la “paz de espíritu”, la “paz de la sociedad” y la “paz del ecosistema”.
Durante el mismo panel, Mitsuru Eguchi, investigador del IOP, habló sobre la filosofía y la práctica altruistas del budismo, en el cual uno trabaja por la felicidad propia y de los demás comenzando con una transformación interior que lleva a desarrollar la sabiduría y la misericordia por la felicidad de los demás.