El director del Instituto de Filosofía Oriental (IOP, por sus siglas en inglés) y vicepresidente de la Soka Gakkai, Yoichi Kawada, fue invitado a participar como representante de la tradición budista en una conferencia interreligiosa internacional realizada el 12 de junio de 2007 en Bali, Indonesia. La cumbre interreligiosa, titulada “La tolerancia entre religiones: Un beneficio para toda la creación”, fue patrocinada por el Instituto Wahid (de Indonesia), una organización islámica que promueve la tolerancia y el pluralismo; la Fundación LibForAll (de Carolina del Norte, Estados Unidos), una ONG que apoya a las diferentes confesiones religiosas con el fin de combatir el extremismo musulmán; y el Museo de la Tolerancia del Centro Simón Wiesenthal (en el sur de California, Estados Unidos). Unos 100 representantes del islamismo, hinduismo, cristianismo y judaísmo dialogaron sobre la erradicación de la violencia y apelaron a la tolerancia religiosa, que fue el tema central de la conferencia.
En la primera sesión, el ex presidente de Indonesia Kyai Haji Abdurrahman Wahid, el rabino Yisrael Meir Lau, de Israel, y el líder hinduista Sri Sri Ravi Shankar fueron los moderadores de un panel de diálogo en el cual los representantes de las confesiones cristiana, budista y musulmana respondieron a una serie de cinco preguntas realizadas por los estudiantes, líderes comunitarios y otros participantes.
En su discurso, el doctor Kawada esclareció la perspectiva y la tradición budista sobre la no violencia y la tolerancia religiosa. La fuente de la postura del budismo respecto de la no violencia, explicó, es lo que se denomina dharma o verdad universal de que todas las formas de vida están interconectadas y son interdependientes en su nivel más fundamental. Cada vida está dotada de bien y virtud universales, y cultivar este bien –nuestra humanidad compartida— constituye la base del dominio propio, y nos permite triunfar por sobre la ira, la codicia, la discriminación y el engaño que residen también dentro de la vida humana y en el universo. A través de la práctica budista, el bien y la virtud se manifiestan en forma de sabiduría y misericordia para defender la no violencia, el amor, la misericordia y la tolerancia, que son comunes a todas las religiones.
El doctor Kawada habló también brevemente sobre los primeros años de la Soka Gakkai en el Japón. Durante la Segunda Guerra Mundial, el primer presidente de la Soka Gakkai, Tsunesaburo Makiguchi, se opuso a la guerra y a las agresiones impuestas por el militarismo japonés y fue arrestado, y falleció en la cárcel. El segundo presidente, Josei Toda, fue arrestado y encarcelado, y después del conflicto armado dio todo de sí para construir una organización firmemente comprometida con la paz y, en particular, con la erradicación de las armas nucleares. Hoy en día, el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, ha sucedido la lucha de los dos primeros presidentes en su dedicación a la causa de la paz del mundo y del desarrollo de una red mundial de practicantes comprometidos con su crecimiento y con la no violencia y basados en la dignidad inherente y la interconexión de todas las formas de vida; estos conceptos son fundamentales en el budismo.
En la segunda sesión, titulada “Un rostro humano a las víctimas del terrorismo: Un mensaje de esperanza y solidaridad”, los sobrevivientes de diferentes ataques terroristas, desde el bombardeo suicida de Bali hasta el Holocausto Nazi, compartieron sus testimonios. La tercera sesión fue una discusión sobre el espíritu de tolerancia y de diálogo con miras al logro del entendimiento mutuo.
Entre otros asistentes de la cumbre, se encontraban: el doctor Surin Pituswan, ex ministro del Exterior de Tailandia; el rabino Abraham Cooper, deán asociado del Centro Simón Wiesenthal; el doctor Soegeng Sarjadi, presidente de la Organización Soegeng Sarjadi de Indonesia; Ahmad Suaedy, director ejecutivo del Instituto Wahid; y C. Holland Taylor, presidente fundador y presidente ejecutivo de la Fundación LibForAll.