

Por la noche del 30 de julio, unos 20.000 jóvenes se reunieron para participar de un Festival Musical de los Jóvenes por la Paz del Mundo, realizado en el Parque Central de Hiroshima, ciudad de Hiroshima, en la prefectura homónima, y conmemorar el 60º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial. Este espectáculo presentó a la Banda de Pífanos y Percusión de la Soka Gakkai de Chugoku; a Maidaiko Asuka Gumi, un grupo de tambores taikojaponeses profesional; una interpretación de arpa clásica china y recitación de poemas. También estuvieron presentes las renombradas leyendas del jazz Herbie Hancock (piano), Wayne Shorter (saxofón) y Lionel Loueke (guitarra). A través de su música, los artistas enviaron un mensaje de paz desde Hiroshima al mundo.
En una entrevista, Herbie Hancock afirmó que todos los seres vivos poseen un ritmo armonioso. Las aves con su canto, el viento con su soplido, y las hojas con su crujido crean una música universal. Del mismo modo, los seres humanos necesitan contribuir a esta armonía universal. El señor Hancock expresó su deseo de dar forma al espíritu de la paz inherente a las personas mediante la música, la gran armonizadora. Wayne Shorter dijo que apelaba a la gente mediante su música diciéndoles que no es demasiado tarde. Históricamente, la humanidad no ha podido escapar de los ciclos de guerras y conflictos. Sin embargo, si las personas se tornan impetuosas e impacientes, pueden desesperarse y pensar que es demasiado tarde, y así, no realizar ningún progreso. El señor Shorter manifestó su anhelo de que todos podamos accionar hacia la meta compartida de la paz con un espíritu tenaz.
Este evento estuvo patrocinado por la ciudad de Hiroshima, el periódico Chugoku Shimbun, la empresa de transmisiones RCC y otras estaciones televisivas y radiales de la región, y fue organizado por RCC Frontier y la Soka Gakkai.

