
El 11 de febrero de 2006, el Instituto Toda de Investigación sobre la Paz Global, una organización por la paz afiliada a la Soka Gakkai, celebra su 10o aniversario. Para conmemorar la ocasión, el Instituto Toda llevó a cabo una conferencia internacional durante los días 4 y 5 de febrero en Los Ángeles, Estados Unidos, con el lema “Transformar las Naciones Unidas: El desarrollo humano, los conflictos regionales y el gobierno global en un mundo post Westfalia”. Asistieron unos 30 distinguidos profesores universitarios, investigadores y representantes de organizaciones no gubernamentales y de las Naciones Unidas, entre ellos el subsecretario general de la ONU, Anwarul K. Chowdhury.
Durante la sesión de apertura, el director del Instituto Toda, Majid Tehranian, transmitió el mensaje enviado por el fundador, Daisaku Ikeda, y habló sobre los pasos que ha dado el Instituto en bien de la paz en el transcurso de estos diez años. Entre los oradores invitados, se encontraban: Stephen J. Stedman, miembro del Centro para la Seguridad y la Cooperación Internacional de la Universidad de Stanford; y Richard Falk, profesor emérito de Derecho Internacional y Práctica Profesional de la Universidad de Princeton.

Mencionando sus experiencias como director de investigaciones del Panel sobre Amenazas, Desafíos y Cambio de las Naciones Unidas, cuya tarea era imaginar una nueva visión de la seguridad colectiva, el doctor Stedman enfatizó que la amenaza para las personas de hoy varía según las circunstancias en que vivan. Afirmó que, para responder eficazmente a las diversas amenazas, las Naciones Unidas deben evaluar tres puntos importantes: la eficacia, la eficiencia y la equidad, y esta última resulta crucial si se renueva y reforma la ONU. El doctor Falk afirmó que un programa eficaz de reforma a la ONU necesita reflejar el incremento de actores de la sociedad civil, de fuerzas del mercado y de instituciones regionales. Recalcó la importancia de incorporar al sistema de la ONU un Parlamento Popular a escala global, que permitiría a las personas y a las ONGs establecer cronogramas de políticas globales y hacer que la ONU funcione en bien de las personas del mundo en los niveles deseados.

El doctor Chowdhury expresó su convicción de que la tarea crucial de las Naciones Unidas es tener un impacto positivo en la vida de las personas en todo el mundo, y en particular en los más débiles y vulnerables. En ese contexto, el desarrollo sería la tarea esencial de la ONU, y ésta se convertiría en una verdadera organización del pueblo. También afirmó que son los jóvenes quienes pueden liderar el camino para establecer los cimientos de un mundo basado en la humanidad como centro de todos nuestros emprendimientos.
La conferencia concluyó con palabras de Kevin Clements, profesor de Estudios sobre la Paz y los Conflictos de la Universidad de Queensland, en Australia, y del doctor Tehranian. Las conclusiones de la conferencia serán compiladas y publicadas próximamente.