
El 30 de agosto de 2006, el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, se reunió con el subsecretario general de las Naciones Unidas (ONU) y Alto Representante para los Países Menos Adelantados, los Países en Desarrollo sin Litoral y los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo de la oficina de las Naciones Unidas, Anwarul K. Chowdhury, en el Centro en Memoria del Presidente Makiguchi, situado en Hachioji, Tokio. Después de dialogar sobre el desarrollo y la paz, el líder de la SGI le entregó al subsecretario general Chowdhury una propuesta titulada “Concretar la misión: Fortalecer la ONU para satisfacer las expectativas del mundo”. El doctor Chowdhury la recibió en representación de las Naciones Unidas.
La propuesta recalca que el propósito fundamental de la ONU como foro para el diálogo que permita prevenir la guerra es tan importante hoy en día como lo era cuando se fundó, en 1945. El presidente Ikeda exhorta a la ONU a renovar su compromiso con su misión original.

El líder de la SGI, enfatizando el desafío que representa construir una cultura de paz, un concepto que el subsecretario general Chowdhury ha venido promoviendo desde hace tiempo dentro de la ONU, insta a la organización a continuar desarrollándose y mejorando su capacidad de dialogar a través del “poder moderado” y de la diplomacia, y a evitar caer en enfoques reactivos que intenten resolver los problemas mediante las fuerzas militares o “poder duro”.
El presidente Ikeda subraya tres conceptos: un sentido de propósito compartido, un sentido de responsabilidad mutua y campos de acción conjunta.
Como sentido de propósito compartido, propone construir una cultura de paz basada en la conciencia de que la paz es mucho más que la ausencia de conflictos. Hace hincapié en la reducción de la pobreza y en el desarme nuclear, que considera fundamentales para transformar la actual “cultura de la guerra”. Propone establecer una década de acción liderada por las personas de todo el mundo con miras a la abolición de las armas nucleares.
Para forjar un sentido de responsabilidad mutua, insta a establecer ámbitos que integren a los jóvenes en las deliberaciones de la ONU, como la realización de encuentros de jóvenes representantes antes de la Asamblea General de la ONU que se lleva a cabo todos los años, promover oportunidades de pasantías dentro del sistema de la ONU y establecer una oficina para la juventud dentro de las Naciones Unidas.

En cuanto a los campos de acción conjunta, propone establecer oficinas regionales de la ONU para fortalecer la cooperación entre los estados miembros y la organización, y continuar desarrollando la camaradería entre la ONU y la sociedad civil.
La propuesta insta a los ciudadanos del mundo a involucrarse activamente en la ONU: “Resulta esencial generar un impulso para realizar una reforma desde abajo […] No podemos esperar pasivamente a que surja una reforma de las deliberaciones intergubernamentales”. El presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, ha presentado propuestas de paz todos los años desde 1983.
