El 17 de julio de 2007, en el Centro Cultural de Nueva York, el ex subsecretario general adjunto de las Naciones Unidas, Anwarul K. Chowdhury, pronunció el discurso inaugural de la Serie de Reconocidos Oradores para la Cultura de Paz, de la SGI de los Estados Unidos. La serie de conferencias tiene como fin incluir a jóvenes y mayores en los diálogos sobre valores, actitudes y comportamientos que rechazan la violencia e inspiran a emprender acciones en bien de la resolución pacífica de los conflictos. Los disertantes se centrarán en una o más de las ocho áreas de acción definidas en la Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de la Paz de las Naciones Unidas en 1999.
En su mensaje sobre el lanzamiento de la serie, el embajador Chowdhury
escribió: “para evitar que nuestro pasado de violencia vuelva a
repetirse, deberán inculcarse los valores de la no violencia, la
tolerancia, la democracia y el respeto a la diversidad en todas las
mujeres y los hombres, niños y adultos por igual. La cultura de paz
brindará los cimientos básicos para sustentar un mundo estable, próspero
y en avance. En definitiva, dará lugar a un mundo que, finalmente, esté
en paz consigo mismo”. La serie está organizada a través de los Centros
de Recursos para la Cultura de Paz, de la SGI de los Estados Unidos. Las
conferencias futuras tendrán lugar en el Centro de Recursos sobre la
Cultura de Paz de Santa Mónica, en el sur de California.
[http://www.sgi-usa.org/thesgiusa/community/dss/]
Después del discurso del señor Chowdhury, el público, conformado por unos 350 jóvenes, participó en una extensa sesión de preguntas y respuestas con el embajador, quien, hasta hacía poco, había sido alto representante para los países menos adelantados, los países en desarrollo sin litoral y los pequeños estados insulares en desarrollo. Antes de la conferencia formal, unos 20 jóvenes pudieron reunirse con el embajador Chowdhury, su esposa, Mariam Chowdhury, y su hermana, y escuchar de primera mano acerca de los eventos y las personas que colaboraron con el rechazo a la violencia y con el fuerte compromiso hacia la cultura de paz. El señor Chowdhury habló sobre su propia experiencia de haber hecho frente a las autoridades en bien de la verdad y la justicia, y sobre sus vivencias como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU.
El señor Chowdhury recalcó varias veces que las personas son fundamentales en lo que respecta a la paz del mundo y que esto implica determinar interiormente que la guerra y la violencia ya no pueden aceptarse. Crear una cultura de paz es tan simple como hablar con la familia, los amigos, los compañeros de escuela y de trabajo acerca de la tolerancia y el respeto. Instó a los jóvenes presentes a pedir apoyo a sus profesores. También sugirió preguntar a los funcionarios electos qué es lo que están haciendo para hacer realidad una cultura de paz. Cuando le preguntaron de qué manera es posible iniciar un diálogo cuando la otra parte permanece indiferente, él compartió lo siguiente: “Las personas pueden reírse de ustedes. No es fácil, pero no deben darse por vencidos. Tampoco deben desilusionarse. Demuestren con su propia vida de qué manera se logran las cosas a través de medios pacíficos, a través del diálogo y del entendimiento”. El señor Chowdhury explicó que cada uno de nosotros necesita comprender con mayor profundidad que vivimos en un mundo diverso, y que es crucial respetar las diferencias y reconocer que la diversidad es lo que une a los seres humanos.
Después del discurso y de la sesión de preguntas y respuestas, se les pidió a los participantes que compartieran con todos cuáles eran sus metas específicas en la creación de una cultura de paz. Elizabeth Rosenberg, una estudiante secundaria de la ciudad de Nueva York, dijo: “Mi objetivo para crear una cultura de paz es hacer que los jóvenes de todas las áreas, en la escuela, en mi hogar y en mi vecindario, sepan sobre la cultura de paz, y luego crear conciencia sobre ella. Mi sueño es saber que, cuando me gradúe del secundario, existirá un comité por la paz en mi escuela que debe seguir creciendo”.
[Basado en los informes proporcionados por el Departamento de Relaciones Comunitarias y por la Paz de la SGI de los Estados Unidos, y en el artículo publicado el 25 de julio de 2007 en el Seikyo Shimbun, diario de la Soka Gakkai, Japón.]