El 8 de septiembre de 2007, cerca de 100 miembros de la SGI y sus invitados se reunieron en el Centro Cultural Nórdico de la SGI de Dinamarca para conmemorar el 50o aniversario de la histórica declaración realizada por el segundo presidente de la Soka Gakkai, Josei Toda, en contra de las armas nucleares; Josei Toda afirmaba que dichas armas amenazan el derecho colectivo que tienen las personas de existir, por ser un mal absoluto, e instaba a los jóvenes a trabajar por su abolición.
El orador principal del evento, John Avery, presidente del Comité Danés de las Conferencia Pugwash sobre Ciencia y Asuntos Mundiales y miembro de la Academia para la Paz de Dinamarca, así como profesor asociado de química cuántica de la Universidad de Copenhague, habló con sinceridad acerca del verdadero riesgo que representan las armas nucleares en el mundo actual. Afirmó que hoy existen 27.000 ojivas nucleares y que un pequeño accidente puede tener consecuencias catastróficas. También hizo referencia a la declaración realizada por el señor Toda hace 50 años y a la opinión emitida por el Tribunal Internacional de Justicia en 1996 sobre "la legalidad de la amenaza o del uso de las armas nucleares", que significa que ambos comparten la misma intención. Asimismo mencionó al presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, quien brinda la esperanza genuina de que la amenaza de este tipo de armas puede revertirse con el poder del diálogo, que permite expandir lazos de amistad y eliminar los obstáculos que oscurecen nuestra humanidad compartida. Recalcó que la amplia mayoría de las personas del mundo han dicho "no" a las armas nucleares. [En 1995, el doctor Avery se encontraba entre un grupo de personas que compartió el Premio Nobel de la Paz por su trabajo en la organización de las Conferencias Pugwash sobre Ciencia y Asuntos Mundiales, que afirmaba que las armas nucleares constituían una amenaza para la paz y la seguridad humanas].
Después del discurso, los representantes de la División de Jóvenes Anders Sorensen y Stine Caspersen leyeron la declaración del señor Toda y compartieron su propia decisión de llevar adelante el legado del segundo presidente.
Este evento también sirvió para promover la inauguración de una muestra de fotografías tomadas en Hiroshima luego del bombardeo atómico. Esta exposición, que fue prestada por la Academia para la Paz de Dinamarca, se presentó durante las dos semanas siguientes. El día concluyó con una canción entonada por estudiantes primarios acompañados por las miembros de la División Juvenil Femenina. Este evento fue organizado por la División de Jóvenes, que conformaba la mitad del público.