Pablo Vaccaro
La edición del 17 de mayo de la revista británica de ciencias Nature publicó un nuevo avance en la tecnología de los semiconductores que fue recogido por los medios de comunicación y apodado como "micro-origami". La tecnología ha sido desarrollada por investigadores de la división de investigaciones del Grupo ATR de Kioto, una empresa de tecnología en telecomunicaciones. El equipo de investigación es dirigido por Pablo Vaccaro, científico argentino que ha estado viviendo en el Japón durante los últimos 10 años.

Pablo nació en Buenos Aires en 1964. Las circunstancias de su familia eran modestas, de modo que su padre se trasladó a la Patagonia en busca de trabajo, cuando él tenía cinco años. Pablo recuerda que, por aquellos días, tenía dificultades de adaptación social. Sin embargo, era académicamente dotado y aprobó la escuela secundaria dos años antes que los jóvenes de su misma edad. Como sus compañeros de clase eran dos años mayores que él, esto empeoró sus dificultades para comunicarse con ellos.
Cuando cumplió 18 años, alguien le habló a Pablo sobre los principios de la filosofía budista de Nichiren y le dijo: "Si invocas Nam-myoho-renge-kyo, podrás resolver cualquier problema que enfrentes". Se sintió atraído por la práctica del budismo y pronto ingresó a la SGI. Al comprometerse con las actividades de la organización, llegó a comprender que podía ser de valor para otras personas, y comenzó a obtener confianza en sí mismo. Su personalidad empezó a cambiar, y se tornó más extrovertido. Al ver esto, primero su madre y luego su hermano se unieron a la SGI. Él también asumió la responsabilidad de apoyar a otros miembros de su organización local de la SGI.
Después de graduarse en el Instituto Balseiro, afiliado a la Universidad Nacional de Cuyo, en 1986, se matriculó en un programa doctoral de física. Fue por ese entonces cuando comenzó a sentir el deseo de ir al Japón para estudiar. Muchos de los mejores estudiantes hispanohablantes de la Argentina optaban por estudiar en Europa o en los Estados Unidos porque la cultura y el idioma eran similares a los de este país sudamericano, pero Pablo quería aprender japonés para poder estudiar los escritos de Nichiren y del presidente Ikeda en su idioma original. En 1991, fue premiado con una beca del Ministerio de Educación Japonés de entonces e ingresó a la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Kioto.
Una vez que la beca expiró, decidió permanecer en el Japón. Su persistencia dio sus frutos y, en 1993, se aseguró un puesto en un laboratorio de investigación en Kioto.
La nueva y radical técnica que desarrollaron Pablo y su equipo constituye una manera de crear estructuras micro-mecanizadas -como los goznes- que se posicionan para aprovechar la tensión que opera naturalmente entre un par de capas de semiconductores con un pequeño desajuste en su composición química. La tensión resultante hace que el gozne sobresalga y se levante por sí mismo, mientras que antes tenían que fabricarse e instalarse de una manera mucho más compleja. Estos micro-goznes tienen una escala de unos cuantos micrones (un micrón es una milésima de milímetro).
La demostración actual de la estructura es relativamente simple, pero el uso de múltiples unidades, con una unidad agregada o plegada sobre otra, posibilita la creación de estructuras de una mayor complejidad, un proceso que los científicos han comparado con el antiguo arte japonés del origami.
Pablo, mientras tanto, se ha sorprendido por la gran atención que ha atraído la idea en los medios de comunicación. Su trabajo fue dado a conocer a nivel nacional por la televisión y por varios periódicos importantes. "Todo lo que puedo decir", comenta él, "es que todo está relacionado con mi práctica del budismo". Pablo es ahora parte de un equipo que traduce al español las orientaciones del presidente Ikeda. "Siento una gran diferencia respecto de la angustia que solía sentir en mis relaciones personales. Mi investigación se ha centrado en las interacciones en el ámbito molecular, pero mi práctica budista me ha posibilitado desarrollar la mejor de todas las interacciones: las relaciones con las personas".
[Cortesía de la revista SGI Quarterly, edición de 2001]