Durante el 19 y el 20 de febrero, unas 6.000 mujeres de la SGI de Brasil se
reunieron en su centro cultural y campestre, situado en Itapevi, en las
afueras de San Pablo, para celebrar el 27 de febrero, “Día de la División
de Damas de la SGI de Brasil”. Este día conmemorativo fue establecido
durante la visita realizada por el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, al
Brasil en 1993. En 2004, más de 100.000 mujeres participaron en las
reuniones generales de la división de damas, que se realizan en forma
anual. El lema de esta reunión fue “La transformación de nuestro corazón
transforma el medio ambiente: Como el reflejo de un espejo, la firme
decisión de triunfar supera todo”. En un mensaje alusivo, el presidente
Ikeda felicitó a las mujeres por este encuentro y afirmó que la actual
lucha constituye una gran causa para su felicidad personal, y que los
beneficios que obtendrán serán ilimitados.

Denize Silva, titular de grupo en su organización local, compartió su experiencia personal de haber vivido una niñez de grandes sufrimientos con su padre y su madrastra, con quienes no podía llevarse bien. Se fue de su hogar a los 17 años sin rumbo fijo. Pronto, conoció a su futuro esposo, un miembro de la división juvenil masculina de la SGI de Brasil, quien le hizo conocer la filosofía de vida del budismo de Nichiren. Cuando le dijo que su entorno cambiaría cuando ella cambiara, Denize comenzó a practicar con sinceridad y participó del coro y de actividades de apoyo. Pronto, descubrió que estaba aprendiendo a preocuparse por la felicidad de los demás mientras se desafiaba en su propia vida. Con el tiempo, Denize se reencontró con su padre y también llegó a entenderse con su madrastra. Concretó un empleo donde ganaba diez veces más que el empleo anterior; ahorró dinero para la universidad y se graduó. Su vida familiar, junto a su esposo y a sus hijos, es de gran felicidad. El único pesar que le quedaba en la vida era el deseo de conocer a su madre biológica, a quien había visto por última vez hacía 31 años. Continuó orando para que a través de la función de las fuerzas protectoras del universo ponder ubicarla y así ir en su ayuda. A fines del año anterior, recibió un llamado donde le confirmaron que habían encontrado a su madre y a un hermano. Hoy en día, ambos son parte de su familia.


Afirmando que no existe una fuerza mayor que la de una mujer que concreta su misión en la vida, la titular de la División de Damas de la SGI de Brasil, Jeni Ikeda, instó a las mujeres presentes a hacer surgir y manifestar su máximo potencial en la familia, en la comunidad y en el trabajo. Durante la reunión, hubo un número musical a cargo de la Orquesta Sinfónica Humanismo Ikeda y del Coro Lirio Blanco.
El 19 de febrero, se reunieron un nuevo grupo de estudio y uno de capacitación de líderes de Señoras Jóvenes, formados por 1.100 miembros. La vicerresponsable de la División de Damas de la SGI de Brasil Sylvia Nagayama anunció a las nuevas responsables. Lucia Takano fue nombrada secretaria del grupo de estudio, y Sonia Hara, presidenta; Rosa Oikawa está a cargo del grupo de capacitación de líderes. La señora Ikeda afirmó que cada mujer posee la llave de la felicidad en su propio corazón. Un grupo de danza de la División de Damas realizó una presentación, y el director general de la SGI de Brasil, Eduardo Taguchi, felicitó a los nuevos grupos de Señoras Jóvenes.

Del mismo modo, durante el 19 y el 20 de febrero, los representantes del grupo de relaciones públicas de la SGI de Brasil participaron en una conferencia en Río de Janeiro. El grupo intercambió informes sobre los diálogos budistas y los lazos que entablaron con grupos afines. El vicedirector general Getulino Kiyoshi Nakajima, quien habló sobre “La perspectiva de la SGI sobre el humanismo”, afirmó que los esfuerzos realizados por el grupo de relaciones públicas de la SGI deben crear conciencia pública acerca de la verdad de la SGI. Dijo que el crecimiento y el desarrollo de cada persona se reflejará en un comportamiento acorde con la filosofía humanista de Nichiren Daishonin. El director del grupo de Relaciones Públicas, Celso Hama, les recordó a los miembros del grupo que su misión es promover las actividades de la SGI en bien de la paz, la educación y la cultura en la sociedad. Manifestando que el diálogo es su “arma”, el señor Taguchi alentó a cada uno a llegar a ser “Embajador Soka” y a comprender que “la voz hace la tarea del Buda”.