
El 3 de marzo, la Soka Gakkai llevó a cabo su reunión mensual de responsables, en coincidencia con las reuniones generales de Hokkaido y Chubu, en el Centro en Memoria del Presidente Makiguchi de Tokio, situado en Hachioji, Tokio. Unos 250 miembros de la SGI de 60 países y regiones participaron junto al presidente de la Soka Gakkai, Einosuke Akiya, a otros responsables nacionales y a representantes japoneses de las regiones de Hokkaido y Chubu. Los representantes de Hokkaido y Chubu presentaron un informe sobre las victorias obtenidas en sus respectivas actividades.
El presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, envió un mensaje de felicitaciones, así como su sincera bienvenida a los miembros de la SGI, quienes se encuentran en el Japón para participar en el curso de capacitación de primavera. Elogió sus esfuerzos diarios por expandir el entendimiento sobre la SGI y sus actividades en sus respectivos países basados en la filosofía del budismo de Nichiren, que afirma la dignidad de la vida. El presidente Ikeda dijo que la SGI acaba de celebrar su 30º aniversario y manifestó que la organización se encuentra en una etapa pionera, un momento crucial para cualquier grupo o movimiento. Esta es la época de realizar esfuerzos positivos –las causas—que se reflejarán en el futuro en forma de resultados concretos. Luego, citó un fragmento de un escrito de Nichiren que dice: “Cuanto más profundas son las raíces, más profusas son las ramas. Cuanto más lejana es la fuente, más larga es la corriente” (Sobre la retribución de las deudas de gratitud, The Writings of Nichiren Daishonin, pág. 329).
Solofo Andrianaina Ralamboarisoa es titular de la División de Señores de Madagascar, un país del Océano Índico situado a unos 400 kilómetros al sudeste del continente africano. Actualmente, se desempeña como asistente de gerencia en el departamento comercial del Aeropuerto Internacional de Madagascar. Allí, se sintió profundamente sorprendido por un compañero de trabajo que realizaba sus tareas con mayor ahínco que nadie, siempre con una sonrisa y una confianza inquebrantable. El señor Ralamboarisoa le pidió que le contara el secreto de su energía y entusiasmo, a lo que su compañero le respondió que era budista. El señor Ralamboarisoa decidió ingresar en la SGI en 1997. Con el tiempo, logró desafiar y superar su naturaleza arrogante y llegó a ser un esposo y un padre más comprensivo. Al ver el cambio producido en él, su esposa pronto ingresó en la organización. El señor Ralamboarisoa dirige las reuniones mensuales de la división de señores, así como las reuniones de diálogo bisemanales. En la reunión, expresó su alegría de haber tenido la oportunidad de asistir al curso de capacitación en Japón junto a sus compañeros miembros de la SGI de todo el mundo. Expresó también su deseo de aprender todo lo posible durante su estadía y compartir lo que ha logrado junto a los miembros de Madagascar.