El 31 de octubre, junto a los representantes de la SGI de los Estados Unidos, el director general de la SGI, Yoshitaka Oba, del Japón, visitó la “Zona cero”, el sitio donde se perpetraron los ataques terroristas el 11 de septiembre de 2001, que es el lugar en el que se erigían las Torres Gemelas del World Trade Center. Los presentes ofrecieron sus oraciones por los fallecidos y por todas las víctimas de las guerras del mundo y sus familias. En un santuario que guarda recuerdos como uniformes, gorras y distintivos pertenecientes a los bomberos y a los policías que fallecieron mientras estaban de servicio después de los ataques terroristas, hay una placa que lleva grabada una cita del presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, colocada allí en 2003:
Al día siguiente, unos 1.000 representantes de la Zona Noreste de la SGI de los Estados Unidos participaron en una reunión general realizada en el auditorio de la Universidad de Baruch (Baruch College), en la Universitaria de la ciudad de Nueva York. En un mensaje alusivo, el líder de la SGI afirmaba que los dedicados esfuerzos de los miembros en pro de la paz y la felicidad de su país y de sus ciudadanos se conectan directamente con su propia felicidad. El director general de la SGI señor Oba, la vicerresponsable de la División de Damas de la SGI, Kazuko Morimoto, el director del Departamento para Norteamérica y Oceanía de la Oficina Ejectiva de la SGI, Norimasa Saito, y el director general de la SGI de los Estados Unidos, Daniel Nagashima, pronunciaron unas palabras.