El 20 de mayo de 2007, la SGI de Taiwán concluyó una serie de festivales comunitarios realizados en todo Taiwán, que se centraron en la felicidad de los niños. En los últimos años, en la sociedad taiwanesa, han prevalecido la violencia hogareña, el maltrato infantil y el acoso en las escuelas. Además, también aparecen constantemente en las noticias los casos de niños que sufren de pobreza, que viven como refugiados y que mueren como resultado de los conflictos que se perpetran en muchos lugares del mundo. La pedagogía del educador y primer presidente de la Soka Gakkai, Tsunesaburo Makiguchi (1871-1944), se basa en la felicidad de los niños; asimismo, el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, ha alentado a construir una “sociedad para la educación”. En respuesta a los incidentes ocurridos en Taiwán y en el exterior y correspondiendo al pedido del presidente Ikeda, del 22 de abril al 20 de mayo de 2007, 138 áreas de la SGI de Taiwán llevaron a cabo 139 festivales culturales comunitarios para la amistad en toda la isla. Estos eventos se concibieron con el propósito de crear conciencia sobre la importancia que tiene la felicidad de los niños, la expansión de los ideales humanísticos de creación de valor y las contribuciones a la construcción de una sociedad en que los pequeños puedan vivir con libertad y ser felices.
Si bien cada festival se creó con el fin de capturar la cultura única de cada localidad, el tema central fue una exposición de la SGI titulada “Construyamos una cultura de paz para los niños del mundo”. Todos los eventos contaron con el apoyo o el patrocinio de los gobiernos locales para la presentación de las muestras. En el festival comunitario para la amistad realizado el 6 de mayo en Tucheng, Taipei, además de la exposición, se organizaron numerosas actividades sobre la creación de valor, la cultura y la educación, y participaron muchas organizaciones locales. El tema de la creación de valor incluyó una presentación sobre la SGI, la SGI de Taiwán y la historia del arte taiwanés durante el último siglo. El programa cultural incluyó muestras, presentaciones e interpretaciones sobre la cultura, el arte y la música autóctonas, así como una demostración caligráfica. El tema educativo estuvo conformado por charlas sobre una vida saludable a cargo de médicos y profesionales de la salud; asimismo, hubo foros sobre incendios y terremotos, expuesto por bomberos, así como información sobre las actividades de protección ambiental. El festival también contó con interpretaciones del grupo infantil de la SGI de Taiwán, de estudiantes primarios y secundarios y del grupo de ciudadanos de la tercera edad, así como presentaciones de grupos culturales de escuelas locales. El espectáculo de 90 minutos incluyó juegos, canto improvisado y concluyó con la entonación del tema “Alas de la paz”, que fue cantado por todos los intérpretes del festival.
Los miembros de la SGI de Taiwán promovieron activamente los festivales comunitarios para la amistad. Cada área de la organización taiwanesa se encargó de invitar a unas 5.000 personas para que participaran en su evento local, y algunas áreas promovieron la actividad invitando a unos 50.000 amigos y residentes. Los lugares donde se efectuaron casi todos los festivales fueron escuelas, tanto elementales como secundarias, y sedes universitarias.
A través de esta gran actividad, que se realizó a nivel local y que atrajo a tres millones doscientas treinta mil personas, cantidad equivalente al 14 por ciento de la población, la SGI de Taiwán expandió ampliamente el entendimiento sobre los ideales y las actividades que la SGI lleva a cabo en bien de la paz, la cultura y la educación basada en el humanismo y en el respeto por la dignidad de la vida. La respuesta de las comunidades fue muy favorable, y se entregaron distinciones y certificados de agradecimiento para la SGI y el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda.