Las representantes de la División de Damas de la SGI de Camerún viajaron de todo el país para reunirse en Yaundé para participar en un seminario de responsables realizado el 9 y 10 de junio de 2007, que incluía un estudio del escrito de Nichiren “El logro de la Budeidad en esta existencia” y una disertación del presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, sobre la visión budista acerca de la vida y la muerte. Las mujeres dialogaron también con respecto al valor de la organización de la SGI y la importancia del crecimiento y el desarrollo personal de un líder en sus esfuerzos por apoyar a los miembros en su práctica budista. Las presentes se comprometieron a hacer realidad los lemas eternos de la División de Damas de la SGI en su vida cotidiana: “desarrollar el intelecto y la sabiduría”, “llegar a ser mujeres capaces y felices”, y “despertar a la misión y crecer juntos como una familia”.
El 23 de junio, los responsables de distrito del área Victoria se reunieron para estudiar el principio budista de “distintas personas con un mismo propósito”, en el cual se respetan las cualidades diversas y particulares de cada individuo, y donde la colaboración espontánea de personas con miras a un ideal en común crea un entorno en el cual se maximizan y utilizan las cualidades y los talentos de cada individuo. Los miembros estudiaron también sobre “la inseparabilidad de maestro y discípulo”, o el espíritu de un discípulo de heredar la voluntad del mentor y compartir su lucha por igual para promover la paz y el desarrollo del potencial humano. En una carta a uno de sus seguidores, Nichiren escribió: “Si los creyentes laicos y su maestro oran con diferente actitud, su oración será tan vana como tratar encender fuego sobre el agua”, y enfatizó la importancia de que tanto el mentor como el discípulo tengan el mismo corazón y el mismo propósito para lograr su objetivo compartido de lograr la paz y la felicidad de todas las personas.