En enero de 2008, las integrantes de la División Femenina de la Soka Gakkai dieron inicio a las tradicionales reuniones generales en todo el Japón. Estos encuentros anuales, celebrados a pequeña escala, tienen como fin promover el intercambio en pequeños grupos y suelen contar con la participación de invitados de la comunidad, parientes y amigos. En un mensaje alusivo, el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, rindió homenaje al esfuerzo desinteresado de la División Femenina, haciendo referencia a las palabras de un intelectual norteamericano que expresó que el diálogo que promovían las mujeres de la Soka Gakkai se caracterizaba por la sinceridad y el dinamismo, y que un movimiento como el de la Soka Gakkai, generador de grandes cambios en el ámbito religioso, sólo surgía cada quinientos o mil años.
El 11 de enero, la asesora de la División Femenina del área de Tokio, Asami Mitsui, participó en un encuentro realizado en el distrito de Katsushika, en Tokio. La señora Kiyo Ikegami, responsable de grupo, compartió su experiencia de práctica del budismo de Nichiren. La señora Mitsui instó a las participantes a continuar desarrollando lazos de amistad en sus comunidades. El 13 de enero, unas diez invitadas asistieron a un encuentro realizado en la ciudad de Kamagaya, prefectura de Chiba. La responsable de la División Femenina del Japón, Yoko Takayanagi, que participó de esa reunión, subrayó que las dificultades podían convertirse en un catalizador para crear felicidad y alentó a las asistentes a ser un "sol" dentro de su familia, a superar los obstáculos de la vida y a dedicarse a brindar felicidad a los demás.