Presidente de la SGI :
Daisaku Ikeda
Daisaku Ikeda es un escritor prolífico, poeta y activista de la paz, reconocido como uno de los intérpretes más importantes del budismo, quien con su sabiduría influye en muchas de las cuestiones contemporáneas que enfrenta nuestra humanidad.
19 de noviembre de 2007

El 19 de noviembre de 2007, el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, recibió al nuevo embajador de la China en el Japón, Cui Tiankai, y a su comitiva en la sede del periódico Seikyo Shimbun, situado en Shinanomachi, Tokio. El diálogo que mantuvieron, que duró una hora, abordó el tema del 30o aniversario de la firma del Tratado de Paz y Amistad entre la China y el Japón, su deseo mutuo de fortalecer la amistad entre ambas naciones y la profunda influencia que tuvo el premier chino Zhou Enlai (1898-1976) en el desarrollo de la diplomacia china moderna.
El embajador Cui, de 55 años, es nativo de la provincial de Zhejiang y trabajó en un pueblo granjero situado en la provincia de Heilongjiang, en el nordeste de la China, durante su adolescencia hasta después de los veinte años, en plena Revolución Cultural (1966-1976). Es graduado de la Universidad Normal de China del Este, en Shanghai, y tiene una maestría en Política Pública Internacional de la Universidad John Hopkins, de los Estados Unidos. Su carrera diplomática incluye un trabajo como intérprete para el secretario de la China en la sede central de las Naciones Unidas, en la ciudad de Nueva York, y también como consejero en la Delegación Permanente de la China en las Naciones Unidas. Entre los puestos que ha tenido dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores de la China, caben destacar el de director general del Departamento de Asuntos Asiáticos, director general de la Oficina de Investigación Política y ministro adjunto de Relaciones Exteriores. Asumió su cargo actual como décimo embajador de la China en el Japón en octubre de este año.
Durante la reunión, el embajador Cui dijo que, cuando era estudiante, leyó sobre el encuentro entre el presidente Ikeda y el premier Zhou Enlai en el periódico publicado en diciembre de 1974, y que ese hecho despertó su interés en las relaciones entre la China y el Japón. El señor Cui elogió los esfuerzos permanentes y tenaces que realiza el presidente Ikeda para normalizar los vínculos bilaterales, comenzando con su propuesta llevada a cabo en 1968 con miras a ese fin, así como los numerosos diálogos que ha venido entablando con líderes chinos.
El Presidente de la SGI habló sobre el discurso pronunciado por el primer ministro chino Wen Jiabao frente a la Dieta del Japón en el transcurso de su visita a Tokio en abril de 2007. El Premier reflexionó sobre los dos mil años de historia de intercambios entre ambas naciones, y observó que la China introdujo en el Japón el cultivo del arroz, la fundición del hierro, el sistema de escritura y el budismo, así como importantes conocimientos en gran cantidad de ámbitos, como el derecho, la guerra, la música y la astronomía. El señor Ikeda expresó su ardiente deseo de que los japoneses recordaran siempre esta histórica verdad y que jamás libraran una nueva guerra contra la China.
Asimismo, el presidente Ikeda recalcó que, a lo largo de su diálogo con el renombrado historiador británico Arnold J. Toynbee, el intelectual había afirmado que el desarrollo histórico del Japón contó con una profunda influencia de la civilización china. El líder de la SGI, afirmando que las civilizaciones que continúan buscando nuevas ideas son las que florecerán, advirtió que el Japón debe esforzarse para nutrir y alentar relaciones amistosas con la China si desea evitar quedar excluido de la comunidad global.
El presidente Ikeda y el embajador Cui reflexionaron sobre la vida del premier Zhou. El señor Ikeda describió al estadista como un sabio diplomático que logró superar las diferencias de opiniones y forjar puntos en común, mientras que el embajador Cui lo describió como un modelo a seguir para todos los diplomáticos chinos. El líder de la SGI afirmó también que Zhou amaba a las personas, valoraba sus encuentros con cada ser humano, se hacía amigos con facilidad, era un buen oyente que siempre podía agregar una visión renovada a cualquier conversación, y era un hombre cuyo comportamiento podría considerarse un ejemplo para la diplomacia.
El embajador Cui sugirió que el proverbio chino referente a la importancia de tener buenas intenciones al emprender acciones puede aplicarse a las relaciones diplomáticas entre ambas naciones. El presidente Ikeda respondió que, de ahora en adelante, es fundamental que las naciones avanzaran juntas con el espíritu de respeto y apoyo mutuos.
El embajador Cui estuvo acompañado por las siguientes personas: Kong Xuanyou, ministro consejero; Sun Meijiao, consejero; Xue Jian, primer secretario; Sun Yonggang, segundo secretario; Li Guimeng, tercer secretario; y el secretario Zheng Sheping. El presidente de la Soka Gakkai, Minoru Harada, y los vicedirectores generales Hiromasa Ikeda y Koji Harada estuvieron también presentes.
[Adaptado de un artículo publicado el 20 de noviembre de 2007 en el periódico Seikyo Shimbun, Soka Gakkai, Japón].
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